Comunidad Terapéutica

JA slide show
Esquizofrenia Print E-mail

 

  1.     - ¿Qué es la esquizofrenia?
  2.     - ¿Quiénes pueden sufrir de esquizofrenia?
  3.     - ¿Cuáles son los síntomas de la esquizofrenia?
  4.     - ¿Cómo se diagnostica la esquizofrenia?
  5.     - ¿Puede haber depresión y suicidio cuando se tiene esquizofrenia?
  6.     - ¿Cuál es la causa de la esquizofrenia?
  7.     - ¿Cómo se trata la esquizofrenia?
  8.     - ¿Qué es lo que hacen los medicamentos antipsicóticos?
  9.     - ¿Cuándo se pueden suspender los medicamentos?
  10.     - ¿Cómo se pueden prevenir las recaídas?

¿Que es la esquizofrenia?
La esquizofrenia es un trastorno cerebral serio. Es una enfermedad que hace difícil que una persona:
•    distinga la diferencia entre las experiencias reales y las experiencias irreales, 
•    piense en forma lógica,
•    tenga reacciones emocionales normales hacia los demás, 
•    se comporten de una manera normal en situaciones sociales, 
•    recuerden hablar y comportarse en forma apropiada, y
•    funcionen en sociedad - trabajando o estudiando.
La esquizofrenia puede ser una enfermedad devastadora no sólo para el que la sufre sino también para su familia. Los miembros de la familia tienen que proveer apoyo económico y asegurarse de que tomen sus medicamentos. La esquizofrenia es una enfermedad con causas biológicas, al igual que el cáncer o las enfermedades del corazón. La esquizofrenia es una enfermedad muy costosa para la familia, ya que actualmente en España las Instituciones Públicas ignoran la asistencia social para estos enfermos y para sus familiares-cuidadores. Hoy por hoy, no existe una cura para la esquizofrenia, pero los tratamientos adecuados generalmente ayudan a controlar los síntomas. Con tratamiento, las personas con esquizofrenia pueden teóricamente vivir una vida productiva y llena de satisfacciones -- pueden trabajar, vivir con sus familias y estar con las amistades--, no obstante muchas veces el enfermo se aísla y entonces es cuando necesitaría una ayuda profesional que se la niegan los políticos. La esquizofrenia no es una "personalidad dividida" y su causa no es una mala crianza, debilidad personal ni vagancia.
 

¿Quienes pueden sufrir de esquizofrenia?
La esquizofrenia es una de las enfermedades mentales más comunes. Alrededor de 1% de la población mundial tiene esquizofrenia. En los Estados Unidos hay aproximadamente 2.5 millones de personas con esta enfermedad. La esquizofrenia es una de las enfermedades que causa más hospitalizaciones. La esquizofrenia comienza más comúnmente entre los 15 y los 25 años de edad. Aunque afecta a hombres y mujeres por igual, los síntomas pueden aparecer más tarde en las mujeres. Muy raramente, los síntomas de la esquizofrenia pueden aparecer antes de los 12 años; cuando esto ocurre la enfermedad toma un forma más crónica, afectando el desarrollo normal del lenguaje.
 
¿Cuáles son los síntomas de la esquizofrenia?
Las personas con esquizofrenia pueden tener una gran variedad de síntomas. Algunas veces estos síntomas aparecen de repente, pero lo más común es que la enfermedad se desarrolle lentamente, en un proceso que puede durar meses y hasta años. Al comienzo, los síntomas no se notan o se pueden confundir con otros problemas. Por ejemplo, las personas con esquizofrenia pueden sentirse tensas, incapaces de concentrarse, o tener problemas para dormir. A menudo aíslan y se vuelven retraídas cuando el control de la realidad va desapareciendo. No hacen ni mantienen amistades. Empiezan a descuidar su apariencia personal. Abandonar los estudios o tener problemas laborales son otros signos tempranos de la enfermedad. A medida que progresa la enfermedad, síntomas de psicosis comienzan a aparecer y la persona comienza a actuar de manera extraña y a hablar sin sentido. Las personas con esquizofrenia pueden empezar a tener alucinaciones; es decir, que pueden ver, sentir, oler o escuchar cosas que no existen en la realidad. También pueden tener síntomas físicos, como fruncir el ceño o movimientos poco usuales y pueden permanecer de pie o sentados en posiciones extrañas. Algunas personas se vuelven casi inmóviles, mientras que otras se mueven constantemente. La severidad de los síntomas varía de una persona a otra. Los síntomas también tienden a fluctuar, y cuando los síntomas mejoran, la persona parece conducirse normalmente, pero en general se darán episodios repetidos de la enfermedad (recaídas) que ocasionarán la reaparición de los síntomas.
En general, los síntomas de la esquizofrenia pueden ser clasificados en dos grandes grupos: los síntomas positivos y los síntomas negativos.
1. Positivos
Los síntomas positivos incluyen paranoia, alucinaciones auditivas y conductas extrañas.
•    Pensamiento desordenado: Los pensamientos "saltan" de un tema a otro, a veces sin ninguna relación, o pueden ser "bloqueados." La persona habla sin sentido, inventa palabras o las reemplaza con sonidos o rimas.
•    Delirios: Falsas creencias o pensamientos sin base en la realidad. Por ejemplo, una persona con esquizofrenia puede pensar que un vecino estaba tratando de controlar sus pensamientos o sentimientos.
•    Alucinaciones: Ver, oír o tener sensaciones que no son reales. Las personas con esquizofrenia pueden oír voces que comentan sobre su conducta o que les dan órdenes.
2. Negativos
Los síntomas negativos incluyen falta de iniciativa e incapacidad para relacionarse con los demás, lo cual a menudo tiene como resultado que las personas con esquizofrenia se retiren de la sociedad.
•    Afecto neutro (o muerto): Capacidad disminuida o ausente para expresar sentimientos; además, no se dan cuenta de los sentimientos de los demás. La persona con esquizofrenia tiene dificultad para mostrar sentimientos o emociones en su cara. La persona evita el contacto visual con los demás y hace pocos gestos y movimientos. La persona no responde normalmente cuando se le habla. En casos graves, los movimientos puede reducirse a un mínimo (catatonia).
•    Abulia: Falta de energía, espontaneidad e iniciativa. 
•    Anhedonia: Falta de placer o interés en las actividades que alguna vez fueron placenteras. 
•    Déficit atencional: Problemas para concentrarse. 
 
¿Cómo se diagnostica la esquizofrenia?
Debido a que otras enfermedades pueden causar síntomas psicóticos, le toca al psiquiatra hacer el diagnóstico final. El diagnóstico se hace con base en una cuidadosa entrevista psiquiátrica con la persona afectada y los miembros de su familia. En estos momentos, no existen pruebas diagnósticas para la esquizofrenia.

Existen otros trastornos que pueden estar relacionados con la esquizofrenia. Éstos incluyen el trastorno esquizotípico de la personalidad, que es una forma más leve de esquizofrenia, y el trastorno esquizoafectivo, en el cual la esquizofrenia se encuentra acompañada de estados de ánimo inoportunos, como los "altos" (manía) o los "bajos" (depresión).
 
¿Puede haber depresión y suicidio cuando se tiene esquizofrenia?
La depresión es un gran peligro para las personas con esquizofrenia. Estos pacientes tienen la tendencia a sufrir depresiones severas durante el período de tiempo entre un episodio psicótico y otro. Aproximadamente dos de cada diez personas con esquizofrenia tratan de suicidarse, y 10% de ellas lo consiguen. De hecho, el suicidio es la causa número uno de muerte en personas jóvenes con esta enfermedad. El suicidio, en un pequeño número de casos, sucede porque la persona actúa bajo la influencia de delirios o alucinaciones, como oír voces que les dicen que se maten, pero usualmente el suicidio es el resultado de la depresión que le da a la persona cuando está pensando relativamente en forma más clara y se da cuenta de su enfermedad y de curso/pronóstico.
 

¿Cuál es la causa de la esquizofrenia?
La esquizofrenia es una enfermedad de gran complejidad; ni los expertos están seguros de su causa exacta. Algunos piensan que el cerebro no puede procesar información de una manera correcta, o que se embota por demasiada información proveniente del mundo exterior, por lo que es incapaz de filtrar la información innecesaria: el silbido de un tren o el ladrido de un perro en la casa de al lado. Cualquiera de las causas postuladas, expuestas a continuación, no son mutuamente excluyentes sino interdependientes.
Causas

Herencia
Una de las posibles causas de la esquizofrenia es la herencia o la transmisión genética. Los expertos creen que algunas personas heredan una tendencia a adquirir la esquizofrenia. De hecho, la enfermedad tiende a aparecer en miembros de una misma familia, pero sólo entre parientes consanguíneos. Las personas que tienen parientes con esquizofrenia tienen más probabilidades de adquirir la enfermedad. Si ambos padres biológicos sufren la enfermedad, hay un 40% de posibilidades de que un hijo la adquiera. Esto ocurre aunque el hijo sea criado por adultos que no sean sus padres y que no padezcan de esa enfermedad. En el caso de tener un gemelo idéntico con esquizofrenia, las posibilidades de tener la enfermedad son de casi 50%.
Riesgos:
•    Población general: 1%
•    El hermano o la hermana tiene esquizofrenia: 8%
•    Uno de los padres tiene esquizofrenia: 12%
•    Gemelo tiene esquizofrenia: 14%
•    Ambos padres tienen esquizofrenia: 39%
•    Gemelo idéntico tiene esquizofrenia: 47% 
Ambiente
Algunos investigadores creen que los eventos en el ambiente de una persona pueden precipitar la manifestación de la esquizofrenia. Algunos estudios han demostrado que  eventos en el ambiente de una persona pueden precipitar la manifestación de la esquizofrenia.  Muchos investigadores creen que la causa de la esquizofrenia es una compleja combinación de factores genéticos y ambientales. Ciertas personas nacen con una tendencia a desarrollar la enfermedad, pero la enfermedad puede aparecer únicamente si estas personas están expuestas a tensiones o traumas inusuales.

Causas biológicas
Se cree que las personas con esquizofrenia tienen un desbalance químico en el cerebro que causa una hipersensibilidad a una sustancia llamada dopamina o un exceso en la producción de la misma. La dopamina es una de las muchas sustancias químicas cerebrales (neurotransmisores) que permiten que las células nerviosas se envíen mensajes entre sí. La dopamina regula muchas funciones corporales normales, incluyendo el movimiento, las emociones, la conducta y el apetito. Muchas de estas funciones están afectadas en las personas con esquizofrenia. Otros neurotransmisores y sus receptores también pueden estar afectados en las personas esquizofrénicas.  Las imágenes del cerebro obtenidas por escáner muestran diferencias en el tamaño y forma de ciertas estructuras cerebrales de la gente con esquizofrenia comparadas con las de las personas mentalmente sanas. Por ejemplo, en las personas afectadas hay un aumento en el volumen de las cavidades cerebrales llamadas ventrículos, que están llenas de fluido, y una disminución en el tamaño del hipocampo (una parte del cerebro). Otras pruebas muestran que el cerebro de las personas con esquizofrenia tiene una actividad menor en la corteza prefrontal, la parte del cerebro que controla el pensamiento, las emociones y las funciones mentales superiores.
 

¿Cómo se trata la esquizofrenia?

Usualmente, la esquizofrenia se trata con medicamentos antipsicóticos, además de psicoterapia y rehabilitación. A veces es necesaria la hospitalización durante una exacerbación aguda de los síntomas. El objetivo del tratamiento es reducir los síntomas durante los ataques agudos y prevenir las recaídas. Hoy en día no hay cura definitiva para la esquizofrenia.
•    Los medicamentos antipsicóticos
Las medicamentos antipsicóticas (neurolépticos)íson muy efectivas para controlar los síntomas de la esquizofrenia. Estas medicinas aparecieron en los años cincuenta, y han mejorado en gran medida la calidad de vida de miles de personas. Con las medicinas antipsicóticas, muchas personas con esquizofrenia son capaces de vivir y funcionar bien en el mundo exterior.  Como cada persona con esquizofrenia tiene una mezcla única de síntomas, no existe un medicamento que produzca los mejores resultados en todas las personas. El medicamento ideal para una persona puede no ser la mejor alternativa pare otra. A pesar de que los medicamentos antipsicóticos no curan la enfermedad, pueden reducir las alucinaciones y las ideas delirantes y ayudar a la persona con esquizofrenia a recuperar el control sobre la realidad. Las medicinas también reducen el riesgo de las recaídas y cuando éstas ocurren, las medicinas hacen que sean menos severas. Desafortunadamente, muchas personas con esquizofrenia no toman los medicamentos que necesitan debido a los efectos secundarios y al estigma de la enfermedad mental. Ayudar a la persona a que comprenda la importancia de los medicamentos para controlar sus síntomas es importantísimo. 
•    Psicoterapia y rehabilitación
Las personas con esquizofrenia pueden tener grandes dificultades para comunicarse con otras personas y para tareas ordinarias. Esto sucede aunque los síntomas estén bajo un relativo control. La terapia y la rehabilitación pueden ayudar a que las personas con esquizofrenia desarrollen las capacidades necesarias para funcionar fuera del abrigo de un hospital. Los programas de rehabilitación pueden ayudar a las personas con esquizofrenia a desarrollar las habilidades necesarias pare llevar a cabo la actividades de la vida diaria, tales como: adeministración del dinero, preparación de alimentos y cuidados personales. También pueden preparar a la persona para que empiece o reanude un trabajo. La psicoterapia individual puede ayudar a las personas con esquizofrenia a diferenciar lo real de lo irreal,
y la terapia de grupo puede ayudarles a aprender a llevarse bien con los demás. Los grupos de autoayuda pueden ayudar a los pacientes (y a sus familiares) a entender que otras personas comparten los mismos problemas. La terapia familiar puede ser de gran ayuda ya que los miembros de la familia a menudo tienen que cuidar a las personas esquizofrénicas, y es muy importante que comprendan la enfermedad y su tratamiento. Los miembros de la familia y otros miembros de la comunidad necesitan darle apoyo a las personas que tienen esquizofrenia. A los miembros de la familia también se les enseña cómo detectar las señales de una recaída y así asegurarse de que la persona reciba ayuda médica y tome los medicamentos necesarios.
 
¿Qué es lo que hacen los medicamentos antipsicóticos?

Los medicamentos antipsicóticos trabajan r estableciendo el balance de las sustancias químicas en el cerebro. Hay dos grandes clases de antipsicóticos: los típicos o tradicionales y los atípicos.
1. Antipsicóticos tradicionales (típicos)
Los medicamentos antipsicóticos tradicionales ayudan a controlar o manejar los síntomas "positivos" (alucinaciones, delirios, confusión) de la esquizofrenia. Los investigadores creen que parte de este efecto puede ser explicado por la manera como actúan estos medicamentos sobre la dopamina. Este grupo de medicamentos parece bloquear la dopamina porque se postula que estos síntomas pueden ser causados por demasiada dopamina en el cerebro o por una sensibilidad aumentada de los receptores de la dopamina.
Aunque los antipsicóticos típicos son buenos, muchas personas con esquizofrenia los descontinúan. Muchos de estos medicamentos tienen efectos secundarios desagradables, particularmente en dosis elevadas. Algunos efectos secundarios, como sequedad de boca, visión borrosa, estreñimiento, mareos (llamados efectos anticolinérgicos) y somnolencia no son serios y generalmente desaparecen después de unas pocas semanas de tratamiento. Como estos medicamentos también bloquean los receptores del cerebro que controlan los movimientos musculares, estos medicamentos pueden causar movimientos anormales, llamados efectos secundarios extrapiramidales (ESE). Más de 60% de las personas que toman antipsicóticos tradicionales experimentan alguna forma de ESE. Pueden tener espasmos o contracciones musculares en la cabeza y cuello (distonía), o pueden volverse inquietos o moverse sin cesar (acatisia). Otras personas pueden desarrollar síntomas parecidos a los que tienen las personas con enfermedad de Parkinson. Estos efectos incluyen temblores y una marcha arrastrando los pies. También pueden desarrollan tics faciales, movimientos anormales de la lengua como sacarla o enrollarla, lamerse los labios, jadear y hacer muecas (disquinesia tardía) si toman el medicamento por períodos prolongados de tiempo y a altas dosis. Estos medicamentos no mejoran los síntomas "negativos" de la esquizofrenia (tales como la depresión y el retraimiento emocional), por lo que mucha gente deja de tomarlos.
2. Nuevos antipsicóticos (atípicos)
Los nuevos antipsicóticos son eficaces en el tratamiento de los síntomas "positivos" de la esquizofrenia, y parecen ser eficaces en el manejo de los síntomas "negativos". Estos nuevos antipsicóticos no parecen causar tantos problemas con el control muscular como los antipsicóticos tradicionales, debido en parte a que, además de bloquear la dopamina, también bloquean otro neuroquímico llamado serotonina. Los nuevos antipsicóticos son más selectivos: sólo trabajan sobre la parte del cerebro donde se originan los síntomas psicóticos y no en la parte donde que controla los movimientos musculares.
Algunos de los agentes antipsicóticos más nuevos son:
•    Clozapina
La clozapina es muy efectiva en el tratamiento de los síntomas psicóticos sin producir ESE. Sin embargo, tiende a producir sedación y los efectos anticolinérgicos de los antipsicóticos tradicionales -- sequedad de lboca, visión borrosa, estreñimiento y mareos. También, en un pequeño número de personas, la clozapina puede producir un gran aumento de peso, convulsiones y salivación excesiva. La clozapina tambièn puede causar una reducción significativa en el número de glóbulos blancos, y debido a esto, las personas que toman este medicamento deben hacerse un examen de sangre semanalmente.
•    Risperidona
Se cree que la risperidona alivia tanto los síntomas positivos como los negativos de la esquizofrenia. La risperidona tiene menos riesgos de efectos secundarios extrapiramidales, efectos anticolinérgicos y sedación. Es más segura que la clozapina, pero puede producir ESE cuando se usa en dosis altas. 
•    Olanzapina
La olanzapina es similar a la clozapina y es eficaz para tratar los síntomas positivos y negativos; además causa muy pocos efectos secundarios extrapiramidales (ESE). La olanzapina bloquea muchos más receptores en el cerebro que los de la dopamina y la serotonina; la olanzapina puede causar un poco de sedación y efectos anticolinérgicos.
•    Quetiapina
La quetiapina bloquea una variedad de receptores y tiene un efecto mínimo en el tono muscular, aunque los efectos secundarios incluyen somnolencia, aumento en los latidos del corazón, aumento de peso y agitación.
 
¿Cuándo se pueden suspender los medicamentos?
La esquizofrenia es una enfermedad que normalmente dura toda la vida, como la diabetes y la hipertensión arterial. La mayoría de las personas con esquizofrenia probablemente necesitarán atención médica psiquiátrica y medicamentos por el resto de sus vidas. Los medicamentos antipsicóticos no curan la esquizofrenia, únicamente ofrecen un control o una mejoría de los síntomas.
Cuando la persona con esquizofrenia deja de tomar las medicinas, es posible que tenga una recaída. Los estudios han demostrado que la mayoría de las personas que dejan de tomar sus medicinas tienen una recaída en el transcurso de un año. Por eso es muy importante que las personas con esquizofrenia tomen sus medicamentos sin interrupción, para prevenir nuevos ataques.
 

¿Como se pueden prevenir las recaídas?

La mejor manera de prevenir las recaídas es alentar a las personas con esquizofrenia a que sigan tomando sus medicamentos. Estas personas dejan de tomar las medicinas por varias razones, siendo la más importante la presencia de efectos secundarios. Es muy difícil para las personas tolerar estos efectos secundarios durante meses o años, en especial cuando se empiezan a sentir mejor. Es sumamente importante hallar el medicamento y la dosis apropiada para controlar los síntomas sin causar efectos secundarios (la dosis óptima mínima). La comodidad también es importante, considerando que algunas medicinas tienen que tomarse dos, tres y hasta cuatro veces al día y otras solamente una vez al día. Es más fácil recordar tomar una medicina una sola vez al día que varias veces al día. Otras personas prefieren recibir una inyección una vez al mes con medicamentos de larga duración (medicamentos de depósito/depot). Asistir al tratamiento externo recomendado y tomar las medicinas regularmente es la mejor manera de prevenir la exacerbación de la enfermedad y las recaídas.

Información adaptada de NARSAD.
________________________________________
Esquizofrenia: señales de alarma
Confusión en torno lo que es real o imaginario.
Autoestima y sentido de superioridad exagerados y no realistas.
Percepciones absurdas y alucinaciones.
Formas raras de pensamiento y discurso.
Ausencia de amigos íntimos o confidentes.
Comportamiento pasivo respecto a las actividades sociales.
Conversación con falta de espontaneidad y fluidez con escaso contenido.
Dificultad para el pensamiento abstracto.
Dificultad de realización de funciones en el trabajo o estudios.

 
NUEVOS PARADIGMAS EN LA PSICOTERAPIA FAMILIAR PARA ESQUIZOFRÉNICOS  *
Carlos Rodríguez Ajenjo **
Mario Campuzano Montoya  ***
 
 
Los estudios sobre etiología y tratamiento de lo esquizofre¬nia son muchos y siempre polémicas. El que aquí se publico no es la excepción. En realidad se troto de dos trabajos vinculados por su temática y por la experiencia clínica en que se apoyo. Al primero se le quitó su último punto por encontrarse más desarrollado en el segundo trabajo, cuyo autor es Mario Campuzano.
 
 
 
1.- INTRODUCCIÓN

 
Este trabajo queda inscrito en la polémica en torno a los desarrollos teórico-prác¬ticos en el tratamiento de las psicosis, en general, y de la esquizofrenia, en particular.
Después de una breve revisión de los desarrollos más importantes, teóricos y prácticos en el campo, se establecieron diferencias importantes entre las primeras formas de terapia familiar para las psicosis y las desarrolladas a partir de los años ochenta.
El radical cambio de enfoque -que persiste aún como campo de discusión- ha corrido paralelo a la ubicación diferente de la familia, en relación a la etiología de la esquizofrenia.
Una modesta contribución de los autores en este campo, la constituye su expe¬riencia de trabajo en una comunidad terapéutica para pacientes psicóticos ambula¬torios (Campuzano, 1989) en la cual, a lo largo de seis años de trabajo práctico, se ha llegado a conclusiones similares a las de otros investigadores, ubicando a la intervención con la familia, como una parte de un paquete terapéutico en la esquizofrenia, más que como la cura de una enfermedad fundamental.
 
II.- EVOLUCIÓN HISTÓRICA (TEÓRICA y TÉCNICA) DE LA RELACIÓN: FAMILIA- ESQUIZOFRENIA.
 
Desde los años cuarenta, Frida Fromm-Reichman (1956) llamó la atención acerca de lo que posteriormente constituyó la "hipótesis familiar" acerca del origen de la esquizofrenia (Haley, 1963) identificando, en la relación madre-hijo, un tipo de interacción ulteriormente "patógeno", por lo cual a la primera se le identificó como "madre esquizofrenógena".
A partir de ahí, y durante toda la década de los años cincuenta, tuvo lugar el nacimiento de la terapia familiar, mismo que corrió paralelo al interés por estudiar la relación circular: familia-psicosis-familia. Por ello, el enfoque original se fue modificando: de la díada, se enfocó el problema a la tríada (Zuk, 1967) (Haley, 1963).
Entre 1949 y 1953, por ejemplo, T. Lidz (Hoffman, 1988) estudió dos subtipos de matrimonios relacionados con la generación de hijos esquizofrénicos; identificó a un 50% de ellos como “sesgados" y a otro 50% como sismáticos, observando en los primeros una mayor frecuencia de padres con psicopatología evidente o con altera¬ciones del pensamiento de tipo psicótico; sin embargo, estos estudios únicamente mostraban que 20 de cada 35 pacientes esquizofrénicos, tenían padres que “no se llevaban bien entre sí" o tenían problemas individualmente.
En los sesentas, el grupo de investigadores del Instituto de Investigaciones Men¬tales de Palo Alto, Cal. hace la presentación de su original teoría del "doble vínculo" para explicar la génesis de la esquizofrenia sobre una base distinta, es decir, derivada de fallas, problemas o errores crónicos en la comunicación familiar (Bate¬son, 1963). Este original grupo aglutinó a investigadores de la talla de G. Bateson, D. Jackson, J. Haley, Weakland, iniciando a otros como Alponte, Madanés, Minu¬chin y Selvinni P. y no era un grupo médico-psiquiátrico interesado en una enferme¬dad mental, sino era un grupo multidisciplinario (trabajadores sociales, comunicólo¬gos, ingenieros en comunicación, antropólogos, etc.) interesados en generar una explicación, de gran base observacional, para las formas de comunicación humana, entre ellas en la esquizofrenia. Sin duda que en ello encontró su éxito y su límite. La esquizofrenia fue, entonces, definida por este grupo más como un trastorno de la comunicación, que como una enfermedad, provocando una revolución conceptual que, desafortunadamente, poco incide en las formas de atención.
En esa época, Bowen (1967) estudiando familias enteras a las que hospitalizaba, elaboró su "hipótesis trigeneracional" y la del "ego indiferenciado" (Hoffman, 1988) según la cual, la familia podría presentar en una tercera generación el resultado acumulado de una dificultad de las dos generaciones previas, para resol¬ver conflictos, favoreciendo no sólo una transmisión multigeneracional de "enferme¬dades emocionales", sino conformando sistemas familiares indiferenciados, propiciatorios del desarrollo de alteraciones psicóticas en alguno de los miembros.
En una línea semejante, pero con métodos muy diferentes, Reiss (1970) elabora los primeros diseños experimentales controlados para estudiar el comportamiento familiar relacionado con la psicosis; en sus resultados, Reiss menciona que muchos padres de hijos psicóticos, tenían dificultades para ejecutar tareas en su laboratorio.
Como lo señala Mc Farlane (1983), después de 1950 casi todo mundo creía que la familia hacía loco al esquizofrénico y fue esta enfermedad la que prácticamente originó el movimiento de la terapia familiar en Estados Unidos y en otras partes del mundo. Los intentos disímiles de Laing, Cooper y Esterson, en Inglaterra (Laing y Esterson, 1970) y los del Grupo de Milán (Selvinni et al, 1974) parten del mismo paradigma, aunque tienen propuestas de intervención muy distintas.
En esa fiebre inicial de vincular a la familia como la "causa" de la esquizofrenia, Misher y Waxler (Dell P., 1980) acuñaron el término: "familia esquizofrénica", tra¬tando de identificar un tipo especifico de familia para esta enfermedad, hipótesis que el tiempo y cantidad de estudios han desechado, pero que impactó el campo de la psiquiatrla, la psicologla y la terapia familiar por más de una década.
Wynne y Singer (Hoffman, 1988) profundizando estudios sobre comunicación intrafamiliar e interacciones, sostuvieron que la estructura del pensamiento esquizofrénico tenia que ver con patrones específicos de comunicación, de los cuales, la llamada "desviación de la comunicación" (DC) aparecía como la variable más importante, asociada a otras, pero no como "la causa" del proceso esquizofrénico, sino como una reunión de variables relacionadas, hipótesis opuesta a la del "doble vínculo". Siguiendo esta línea, Hirsh y Leff (Dell P. 1980) encontraron que existe un "traslape" significativo de DC, entre los parientes de esquizofrénicos y los parientes de pacientes que no presentan psicosis.
En pleno auge de la búsqueda de la relación causa-efecto, pero ya desarrollado el modelo de causalidad circular propio de los enfoques sistémicos (Hoffman, 1988) el modelo comunicacional inicial sufrió modificaciones en lo que ulteriormente fue la perspectiva comunicacional moderna, aplicando la teoría del doble vinculo a modelos más centrados en aplicaciones técnicas (Madanés y Haley, 1980) o tera¬péuticas (Selvinni P. et al, 1974) o bien, a los llamados "modelos homeostáticos" (Andolfi, 1979) aplicados al estudio de sistemas familiares rígidos, íntimamente relacionados con la generación de psicosis.
Sin embargo, hacia 1975 ese ímpetu original que perseveraba en buscar una relación entre el síntoma (la psicosis esquizofrénica) y el sistema familiar, comenzó a declinar. Ese año, Massie y Reels (Dell P. 1980) concluyeron que la terapia familiar, en sus formas usuales, no ayudaba lo suficiente ni al esquizofrénico ni a su familia; ese mismo año, la revisión de Jacob, Goldstein y Rodnick (Mc Farlane, 1983) mostró que, con excepción de la "DC" (Desviación de la Comunicación) y posiblemente la llamada Nexpresión emocional" (EE) que contribuían como factores en el curso de la enfermedad tal relación causal no existía y por ello, la existencia de una “familia esquizofrénica” quedó en entredicho.
Los primeros veinte años de desarrollo de la terapia familiar en la psicosis mostraron pobres resultados terapéuticos. Como señala Mc Farlane (1983) esto sugiere poderosamente que con respecto a la esquizofrenia, “algo anda mal en la terapia familiar y en la teoría que la sustenta".
Por ello, y en relación a una especie de "cadena causal" en la esquizofrenia, hemos de destacar otros dos fenómenos:
1) una acumulación creciente de elementos de orden biológico en la explicación causal a la esquizofrenia, aunada a:
2) la respuesta favorable observada con el uso de neurolépticos, en el control de síntomas psicóticos.
Sin duda, son estos elementos paralelos los que han obligado a generar estu¬dios de tipo prospectivo (seguimientos) de más largo plazo, en los que, de manera longitudinal y evaluando continuamente a grandes grupos, durante largo tiempo, puedan realizarse observaciones más firmes acerca de predicciones evolutivas basa¬das en dichos resultados.
Por su parte, en el campo de la TF -durante la década de los setentas- se operaba otro cambio: una demanda creciente de profesionalización del campo, originaba un desarrollo mayor y cualitativamente distinto de las teorías explicativas así como de técnicas que resolvieran prácticamente problemas diferentes a las psicosis (enfermedad psicosomática, anorexia nerviosa, problemas de aprendizaje y conducta, fármacodependencia, delincuencia, problemas de ajuste en edades clave {adolescencia}).
Debido a lo anterior, muy cerca del final de esa década, en una especie de último repunte teórico, se retoma la relación familia-psicosis agregando visiones procedentes del psicoanálisis (especialmente el lacaniano) planteando que existen zonas de destrucción en la imagen del cuerpo de los psicóticos, (y de algunos enfermos psicosomáticos) que se corresponden con zonas de destrucción de la estructura familiar (Dell, P. 1980), aunque en términos prácticos este, como otros modelos, mostró limitaciones importantes.
Sin embargo, todos estos desarrollos y sus límites, dieron base a una conclusión importante de los terapeutas familiares de la tercera generación, sintetizado por Mc Farlane (1983) cuando afirmó qué, a casi cuarenta años de su nacimiento y a cerca de 25 de mostrar una declinación casi lineal sobre la relación familia-esquizofrenia, parece ser que "la hija ha abandonado a lo madre" ya que o partir de los ochentas se apreció un cambio en el foco de atención en esa relación, la cual dió lugar a que las intervenciones terapéuticas de las llamadas "nuevas terapias familiares de la esquizofrenia" atiendan más que a aspectos casuales familiares, a una multicausa¬lidad de esa enfermedad, en lo cual, la familia juega sólo un papel desencade¬nante.
 
III. EL ENFOQUE MULTICAUSAL Y LA TERAPIA FAMILIAR
 
25 años de desarrollo parecen mostrar un camino distinto en lo técnico de la TF, aparejado a su vez, a una concepción distinta acerca de "las causas" de lo esquizo¬frenia; hoy es innegable el peso que tienen investigaciones de diversa índole acerca de la concatenación de “factores causales” en la esquizofrenia, tan variable como la evidencia de una predisposición genética para el enfermar (factor eficiente en nues¬tro modelo de comprensión), pasando por factores coadyuvantes anclados en lo historia relacional del paciente y, por ende, de carácter psicodinámico (la persona¬lidad premórbida o el carácter esquizoide y su relación genético-histórica con el desarrollo emocional; los procesos de individuación-separación descritos por M. Mahler, por ejemplo) hasta encontrar factores o elementos de riesgo, desencade¬nantes o precipitantes, frecuentemente asociados con el tránsito de una etapa vital a otra o bien, al consumo de drogas psicodislépticas.
En este sentido, recientemente, al tiempo que se ha identificado a la esquizofre¬nia como una enfermedad de base orgánica, expresado psicoanalíticamente como un trastorno fundamental del pensamiento (Bion, 1975) se ha reubicado el papel de la familia.
En el paradigma de los cincuentas la familia es lo causa eficiente, estructural y última en la génesis de la psicosis, mientras que en el paradigma de los ochentas la causa eficiente es biológica y la familia tiene importancia sólo en el nivel de los factores desencadenantes, en especial en la evitación o precipitación de recaídas en el paciente. Esta última perspectiva hace importante el papel de la familia sobre todo para el pronóstico de la enfermedad, de tal manera que en su expresión terapéutica, la intervención en la familia se ha orientado a modificar contextos, de respuesta al paciente para lograr un apoyo más eficaz a su proceso terapéutico, más que a modificar sustancialmente la estructura y el funcionamiento familiares.
De esto forma, C. Anderson (Me Farlane, 1983) desarrolla una experiencia psicoeducativa familiar, ofreciendo orientaciones técnico-operativas a la familia del esquizofrénico, a fin de apoyar el tratamiento farmacológico que este recibe. Esa experiencia es un buen ejemplo de las nuevas modalidades de tratamiento familiar en la esquizofrenia.
Igualmente, otros autores apoyan el trabajo de grupos multifamiliares que com¬parten la característica de tener un miembro esquizofrénico y que, funcionando de manera integral o escindida del resto del tratamiento, generan un clima de toleran¬cia y comprensión en la familia, y de apoyo mutuo basado en la identificación de elementos comunes en la enfermedad o en su evolución.
Igualmente, en los ochentas se asiste a la construcción de asociaciones de (ex) pacientes y familiares semejantes a las formadas por pacientes nefríticos terminales, cancerosos, diabéticos, con enfermedad de Alzheimer, y otras de mal pronóstico como grupos de autoayuda centrados en la comprensión, el apoyo, la tolerancia y la ayuda mutua en acciones de prevención, manejo de crisis o tratamientos, hecho que modifica sustancialmente la frecuencia y duración de los internamientos, así como al parecer el pronóstico general de la enfermedad.
 
IV.- EL PAQUETE TERAPÉUTICO DE LA NUEVA TF PARA ESQUIZOFRÉNICOS
 
Las nuevas terapias familiares para esquizofrénicos difieren de aquellas terapias utilizadas en el pasado, en varios puntos fundamentales:
1) Varias de ellas (como la citada de C. Anderson) parten de la investigación y, desde ahí, se generalizan a la práctica clínica.
2) Parecen tener importantes efectos terapéuticos sobre el proceso esquizofrénico, adicionales a aquellos alcanzados con la terapia farmacológica exclusivamente.
3) La mayoría de ellas parten de una expansión de la teoría familiar sistémica, incluyendo factores extrafamiliares, especialmente los de orden biológico.
4) Suelen utilizar (en cuanto a la dimensión biológica) el concepto de "vulnerabili¬dad".
5) Suelen superar la contradicción operativo derivada de una supuesta "alteración estructural familiar" que origina la enfermedad, y la necesidad consecuente de modificar esta estructura enferma mediante la intervención psicoterapéutica fami¬liar, lo cual solía llenar de culpa y agobio a las familias. En cambio el nuevo paradigma coloca el énfasis de la participación familiar en el tratamiento y pronóstico, debido a la concepción de que los resultados terapéuticos dependen en forma sustancial del monto y calidad del apoyo familiar al proceso terapéutico del paciente esquizofrénico.
6) La reincorporación social y la ausencia de recaídas del paciente, o su presenta¬ción mínima, traducen índices de recuperación más importantes, así como una orientación distinta en le proceso terapéutico, con metas complementarias (el alivio del agobio familiar, por ejemplo, en lugar de su inculpación).
Mc Farlane (1983) destaca la necesidad de incluir a la familia en el tratamiento actual de la esquizofrenia porque:
A) Estas terapias parecen ser efectivas para prevenir las recaídas frecuentes en los pacientes esquizofrénicos y promover vidas más productivas para ellos, evitándoles la frecuente marginalidad social.
B) Pueden poseer la clave para reducir, sin peligro, la dosis de medicamentos antipsicóticos y, por tanto, sus peligros a largo plazo, como la disquinesia tardía.
C) Las familias se convierten en un "'sustituto funcional" del antiguo hospital, y
D) No se puede esperar que las familias hagan todo el trabajo solas.
 
V.- EL PROGRAMA PSICOEDUCATIVO DE CAROL ANDERSON: PROTOTIPO DEL NUEVO PARADIGMA
 
Este programa terapéutico está basado en el supuesto de que cualquiera que sea "la causa de la esquizofrenia"', los pacientes con esta enfermedad parecen tener un "'déficit psicológico" que aparenta aumentar su vulnerabilidad a estímulos inter¬nos y externos.
Esta vulnerabilidad a la estimulación es exacerbada, probablemente, por am¬bientes estimulantes del hogar, el lugar de trabajo o el lugar de tratamiento, hecho que parece estar correlacionado con altas tasas de recaídas.
Por esto, el programa pretende disminuir la vulnerabilidad del paciente a la estimulación, mediante la administración de medicamentos antipsicóticos y la dismi¬nución de la cantidad de estimulaciones provenientes del medio familiar, contexto primario dentro del cual funciona el paciente (Mc Farlane, 1983).
El agobio que las familias sufren al tener un miembro esquizofrénico, suele llevarlas a alguna de las dos maneras en que Brown (1968, 1972) describió como componente elevado de la expresión emocional: la sobreinvolucración y la intrusión instalando constantemente guías o protegiendo excesivamente a los pacientes de sí mismos y del medio o volviéndose frustradas, enojadas, rechazantes, apartadas, tanto del paciente como de los sistemas que lo tratan. Ambas fuerzas interactúan en detrimento del paciente en forma espiral, creando la circularidad real entre: vulne¬rabilidad del paciente-estlmulos que lo trastornan alteraciones del paciente-altera¬ciones de la familia-estlmulos que trastornan al paciente, etc.
Por esta supuesta relación circular, este modelo de intervención familiar ha sido diseñado para reducir la intensidad emocional del medio familiar, mediante un programa que provee a la familia de apoyo, información, estructura y mecanismos específicos aplicables al lidiar más efectivo con el miembro psicótico.
El programa fue diseñado con la esperanza de que su enfoque directivo aumen¬tara la capacidad de previsión y estabilidad del medio familiar al aumentar la autoconfianza familiar y el conocimiento de la enfermedad, disminuyendo de esta manera, la ansiedad familiar ante los pacientes y aumentando su habilidad de manejo hacia ellos.
El programa tiene cuatro fases básicas traslapadas:
Fase 1 Conexión con la familia, es decir, el establecimiento de una alianza con la familia.
Fase 2 Taller de habilidades de sobrevivencia.
Sesión familiar educativa de todo un día, que intenta proveer a las familias con información acerca de la enfermedad y su manejo, y capa¬citar a los miembros de la familia para sentirse menos aislados y estig¬matizados, utilizando un formato multifamiliar con 4 o 5 familias. Esta fase comprende, a su vez, las siguientes etapas:
2.1 Información acerca de la enfermedad.
2.2 Información acerca del manejo de la enfermedad por la familia.
2.3 Reducción de expectativas acerca del paciente.
2.4 Imposición de limites.
2.5 Desarrollo de sistemas de apoyo.
Fase 3 Reingreso y aplicación de los temas del taller.
Fase 4 Tratamiento continuado o desvinculación del programa.
 
Bibliografía
 
ANDOLFI M. (1977), Terapia Familiar, Buenos Aires, Paidós, 1984, 1ª ed.
 
BATESON G., JACKSON D., HALEY J., WEAKLAND J. (1962), "Nota sobre el Doble vínculo", en
Jackson D. (comp.), Comunicación, familia y matrimonio, Buenos Aires, Nueva Visión, 1977.
 
BION, W.R. (1972), Volviendo a pensar, Buenos Aires, Hormé, 1967.
 
BOWEN M. (1978), Family Therapy in Clinical Practice, Nueva York, Jason Aron¬son.
 
BROWN G., MUNCK E., CARSTAIRS G. y WING J. (1962), “lnfluence of family life on the course of
            schizofrenic illnes”, British Journal of Psychiatry, 16: 55-68.
 
BROWN G., BIRLEY J. Y WING J. (1972), "Influence of family life on the course of schizofrenic
            disorders", British Journal of Psychiatry, 121: 24 1-258.
 
CAMPUZANO M. M. (1989), "Tratamiento Grupal y ambulatorio de psicóticos", México, Revista de
            Análisis Grupa/, VI (4) 61-87.
 
DELL P. (1980), "Researching the family theories of schizophrenia: an exercise in epistemological
            confusion", Family Process, 19: 321-335.
 
FROMM-REICHMAN F. (1952), Psicoterapia intensiva en la esquizofrenia y en los maníaco-
            depresivos, Buenos Aires, Hormé, 4ª ed. en español, 1981.
 
HALEY J. (1959), "Descripción interaccional de la esquizofrenia" en Jackson D. (comp.) op. cit., El
            original publicado en Psychiatry 22 N° 4, noviembre  de 1959, pp. 321-332.
 
HALEY J. (1967), "La familia del esquizofrénico: sistema modelo", en Jackson D. (comp.) op.cit. El
            original publicado en Journal of Nervous and Mental Oisease, 129.
 
HOFFMAN lo (1981), Fundamentos de la Terapia Familiar, México, Fondode Cultura Ecómica,
            1988.
 
LAING, R.D. Y ESTERSON A (1964), Cordura, Locura y Familia, México, Fondo de Cultura
            Económica, 1967, 1ª reimpresión, 1970.
 
MADANÉS C. y HALEY J. (1977) "Dimensions of family therapy", en Journal of Nervous and mental
            disease, 165: 88-89.
 
MC FARLANE W (1983) (Ed.), Family Therapy in schizophrenia, Nueva York, The Guilford Press.
 
ROSSI A (1969), Lenguaje y significado, México, Siglo XXI, 1969.
 
RODRÍGUEZ A.C. (1989), Comunidad Terapéutica para pacientes psicóticos ambulatorios, México,
            (mimeo).
 
SELVINNI M., BOSCOLO L., CECCHIN G. y PRATA G. (1975), Paradoja y Contraparadoja,
            Buenos Aires, Paidós, 1977.
 
ZUK G.H. (1981), Psicoterapia familiar: un enfoque triádico, México, Fondo de Cultura Económica,
            1982.
 

Patologías

Sample image
Sample image
Sample image
Sample image
You are here  :Inicio arrow Patologías arrow Esquizofrenia

Misión

  • Es una institución de servicio privado, donde recuperamos la salud mental de cada paciente.

Abordaje Terapéutico Familiar

Hacer participes responsables a los familiares en el manejo de sus pacientes a través de una educación y orientación a la familia.

Integración del Paciente a la Sociedad

Favorecer la salud mental en todo el grupo familiar;  siendo una fuente de ayuda activa en su rehabilitación y reintegración social

Support